En
1953 François se orienta hacia los Hermanos de Jesús y hace su noviciado en
El Abiodh, en Argelia. Es enviado a Paquistán y después a la India donde va a
descubrir toda la riqueza de la música india que va a estudiar con
pasión.
En 1964 es enviado a Chamavéré, en Angola, para hacerse cargo de la
fraternidad confiada a los Hermanos del Evangelio. Es ordenado sacerdote el
31 de julio de 1965.
“Después de pasar un buen bache y una tentación muy fuerte
de añoranza del Paquistán y de la India, empiezo a amar verdaderamente este
pequeño pueblo que tanto merece que se le ame. Pero, ser responsable, será a
menudo muy pesado para mí. Confío a su amistad y su oración, nuestra
fraternidad, para que seamos para los K´ungs verdaderos testigos del amor de
Jesús”
En
1970, en un contexto político difícil de la guerra de independencia, los
hermanos y los cooperantes son expulsados violentamente. François
sale con un tímpano menos y con una nueva pasión: ¡la catequesis! Se va
a Abidjan y escribe “Cuentos y proverbios africanos”, una colección para ayudar a
los catequistas a beber en la sabiduría de su propia cultura. Con el apoyo de
las comunidades cristianas del norte de Camerún y la ayuda de muchos amigos,
lanza el proyecto ”Jesús Mafa”, 60 imágenes que ilustran la vida de Jesús. Esas
imágenes se utilizan hoy en el mundo entero, y se encuentran en muchas
publicaciones.
En
1973, François está en Trosly, en el
Arca de Jean Vanier. Va a vivir 2 años con los más pequeños de nuestras
sociedades que tienen una discapacidad. Ellos vuelven a dar vida a nuestro
hermano François, que atraviesa un momento difícil. Su pasión por los más
pequeños no lo abandonará nunca.
En
1975, François llega a Yaoundé. Los hermanos lo eligen como regional para
África y al año siguiente como Prior para el conjunto de la Fraternidad: es el
sucesor de René Voillaume. Con toda su energía, visita las fraternidades de
todos los continentes y les escribe largas cartas en las que comparte su
pasión por la Fraternidad.
En 1980 François regresa a Yaoundé. Trabaja en 3 sectores: la parroquia (formación de catequistas, acompañamiento de comunidades del barrio y de los carismáticos). Escribe un librito “Orar para vivir”. Anima sesiones para ayudar a los cristianos a comprender la importancia de un compromiso cristiano social y político. Entonces escribe muchos folletos sobre “la Doctrina Social de la Iglesia”. Finalmente consagra gran parte de su tiempo a lanzar una “medicina alternativa”. Escribe una colección (el pequeño Vidil) que permite encontrar fácilmente remedios a partir de las plantas del mundo entero.
En 1997, se va al norte de Camerún y se une a los hermanos de Mayo-Ouldémé. Ama esta fraternidad y su larga historia. Sediento de justicia, busca como enfermero y como sacerdote, como ayudar a los más pequeños. ¡No tiene miedo de denunciar y de gritar fuerte!
En 2003, regresa a Francia y a cabo de un año acepta entrar en la casa San Luis de
Versalles. En el contexto muy especial de una residencia, François recupera
poco a poco su sonrisa y con mucha alegría pudo celebrar sus 80 años.
El 21 de octubre 2013, lo llevaron a cuidados paliativos en otro centro, pero él quería regresar a su “habitación” entre aquellos y aquellas con los que recorrió un camino aún más sorprendente que los caminos africanos: solidaridad en el paso al que se llama “muerte” pero que es “vida”.
Podemos guardar como un tesoro el deseo que François escribió en la introducción a su libro sobre la oración: "A todos aquellos que estas páginas ayudarán a rezar, nosostros les deseamos encontrar la PAZ y la ALEGRÍA de Jesús".