Diario de Alain (Nyons, Francia)

Ya regresé de  nuestra ermita de Montmorin donde acabo de pasar ocho días. Desde que estoy jubilado, trato de pasar ocho días cada tres meses, y cada vez regreso muy feliz. Ayer por la noche, durante Completas, leí este pasaje del Deuteronomio: “Escucha Israel, el Señor nuestro Dios es el Único. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas” Estas palabras, retomadas por Jesús con su complemento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, son para mí luz y vida. 

El tiempo que consagro a Dios es más importante que el tiempo que doy a mi prójimo más pobre. Pero eso no siempre se manifiesta exteriormente.

Mis actividades se resumen en tres puntos: Los que no tienen domicilio fijo y marginados, los discapacitados síquicos y las víctimas de todas las violaciones a los Derechos humanos en el marco de Amnistía Internacional.

Leer más: