Visita del Prior de los Hermanos del Evangelio a Venezuela


Giuliano Pallica

Aunque se sigue hablando español al cambiar de país, viajar por América Latina supone también exponerse a grandes cambios. Y esta vez hice de nuevo esta experiencia.

Pasé dos días en Lima antes de llegar a Venezuela. Entre el mundo andino de Bolivia y la Venezuela que recorrí hay una buena diferencia, y no solamente a causa de la altura (4100 metros en El Alto, 0 metros en Lima, 800 m. en Caracas y 1400 m. en Bojo). En Bolivia donde viven los hermanos, uno está expuesto a cada paso al mundo indígena tan fascinante (Quechua y Aymara) y rodeado de magníficas montañas. En Venezuela, uno se encuentra en el mundo del Caribe con su población mezclada (indígenas, negros, blancos, mestizos, mulatos), su música y su calor (a veces tenía la impresión de estar en un barrio latino de Nueva York, en verano).
Ustedes ya recibieron por Xavier las noticias de los días que pasamos en Cochabamba y Titicachi. Me falta compartirles lo que viví en Venezuela. 

Relato de la visita: